Caminando a solo y a luna
con extraña intrepidez
se encontraron una vez
el Mérito y la Fortuna.
con extraña intrepidez
se encontraron una vez
el Mérito y la Fortuna.
Ambos entonces a una
dijeron: —¿Quién esto vio?
¿Quién así nos reunió
en dulce fraternidad?
dijeron: —¿Quién esto vio?
¿Quién así nos reunió
en dulce fraternidad?
Lo oyó la Casualidad
y exclamó sonriendo: —¡Yo!
y exclamó sonriendo: —¡Yo!
M.A. Príncipe
Publicado en La Revista Socialista (Madrid, 16 de marzo de 1906).
Publicado en La Revista Socialista (Madrid, 16 de marzo de 1906).

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