Archivo histórico (Escrito en enero de 2012 / Revisitado en 2026): Publico este artículo redactado en las primeras horas de 2012, cuando el país arrancaba el año con una subida histórica de impuestos y la sombra de la famosa profecía maya sobre el fin del mundo. Visto desde el año 2026 —habiendo superado ya aquella crisis, los vaticinios apocalípticos y otra decena de años de inestabilidad planetaria—, este texto nos recuerda que el ser humano siempre encuentra la forma de sobrevivir a sus propios túneles. Un canto a la esperanza que no pasa de moda.
Acabamos de iniciar el año. Muchas personas están de fiesta, el cava se desborda en las copas, todo son besos, abrazos, buenos deseos y parabienes. Mañana, con la resaca, analizaremos un futuro que se nos presenta incierto, y pensaremos en frío en las cosas que quedaron atrás: los sueños incumplidos y las metas a las que nunca logramos llegar.
El año presente será difícil, más aún si cabe que el que nos acaba de abandonar; las noticias derrotistas ya se encargan de informarnos de la crisis, de la subida de impuestos, del aumento del paro y de un sinfín de problemas que se extienden, al parecer, porque nadie les ve el fin.
Todos se empeñan en representar tal estado como un túnel del que al final veremos la luz. Pero esto no siempre es positivo. Si no, que se lo pregunten a la película Poltergeist y su famosa frase: “¡Carol Anne, Carol Anne… ven hacia la luz!”, donde se demostraba que ir hacia aquella claridad era perderse para siempre. Pero no quiero ser derrotista cuando llevamos apenas unas horas de año recién estrenado; hay que ser positivos, nunca negativos.
Nuestro planeta está atravesando un cambio. Mejor dicho, el universo entero. Los cambios en el cosmos son constantes; esa es la realidad. La Tierra está pasando por un ciclo, una era que ya habían predicho los mayas. Pero lo más importante es no tener miedo ni creer en supercherías del tres al cuarto. Tenemos el deber de llegar al fondo de todo lo que pasa a nuestro alrededor, aunque sabemos por desgracia que —a pesar de esa cacareada “libertad de expresión”— toda la información está manipulada y censurada.
Tenemos que entender que simplemente vivimos cumpliendo un ciclo planetario, que estamos atravesando una época de mutaciones y que aún nos puede quedar una decena más de años para llegar nuevamente a la estabilización. Realmente no es el fin de los tiempos… más bien es el principio de una nueva era.
A pesar de todo, hay que depositar la confianza en un “hacedor” en el que creamos. Cada uno elegirá según su condición de creyente y según, claro, su religión. Yo lo he hecho en el mío: confío en él (o ella). Sé que tiene excelentes planes para cada uno de nosotros y no creo que entre ellos esté acabar con nuestro querido y maravilloso planeta, ni tampoco con la vida en él. No tiene sentido que, al llegar a este punto de la historia, la civilización se termine de un plumazo; yo, al menos, no quiero creerlo.
El hombre, junto con la mujer, tiene aún muchas metas por cumplir y muchos planes por hacer. Nos queda un reto importante, que es superar esta crisis, pero creo que con trabajo y tesón lo vamos a conseguir. Aunque seamos un país que, como dice Arturo Pérez-Reverte, no nos ponemos de acuerdo ni para pedir café (“a mí un cortado, un descafeinado, con leche… ¡a mí un poleo!”), ahora nos toca a nosotros arrimar el hombro.
"Porque yo sé los planes que tengo para vosotros —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de daros un futuro y una esperanza."(Jeremías 29:11)

Holaaaaa ... bueno ... ainsssssss yo creo que algo va a pasar ..... un cambio tiene sentido .. ¿ un cambio de conciencia ? .... un cambio por las tormentas que el sol está experimentando ... y dado a que ahora no somos nada sin la técnología ... no sé ... pero espero un cambio ...pq así no podemos continuar .... Y la verdad no esta ahí fuera .... sino en cada uno de nosotros ...
ResponderEliminarFeliz semana y besotes