Comienza la cuenta atrás hasta el 22 de mayo. Llevamos meses en los que, al parecer, España entera pide por activa y por pasiva un cambio en el gobierno de nuestros pueblos y comunidades. Nos esperan semanas de encender los informativos y no ver más que a los candidatos de todos los partidos haciendo esto y aquello. Y, por supuesto, lanzándose improperios, insultos y mentiras varias los unos a los otros, para vergüenza ajena de todos los españoles.Como dice la canción, “esta España mía, esta España nuestra”... o "muerta", como cuentan que decía la letra original censurada. Es la España que tenemos y merecemos, porque nosotros mismos la votamos.Llegada a esta conclusión, me da miedo y sospecho, no sin razón, de que se están mofando de mí, de mi familia, de mis antepasados y de mis futuros descendientes. Lamentablemente en este país, donde todo es chiste, verbena y vino, los profesionales llamados “periodistas” distan mucho de lo que fueron antaño; sacan noticias en televisión, prensa y radio que en realidad no le interesan a nadie, pero que, al salir en los medios, adquieren una falsa importancia.Hoy esos mismos medios nos despiertan con la noticia de que el actual presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no se presentará a otra legislatura. El PSOE convocará elecciones primarias después del denominado 22M, ese 22 de mayo donde se verá cuán harto está el pueblo de aguantar engaños, recortes, despidos, subidas de impuestos y prohibiciones absurdas.Y ahora empieza otra lucha por un poder que se queda hueco. ¿Buscarán acaso a personas con estudios universitarios consecuentes con el cargo a ocupar? ¿O tal vez, por el contrario, con unos estudios básicos pero con gran experiencia en los pasillos de la nación? ¿Cómo serán aquellos que se crean con derecho propio a representar a los españoles y a dirigir nuestro maravilloso país?Sospecho que lo que busca la mayoría no es más que un espectáculo bochornoso, dimes y diretes, y el comportamiento propio de contertulios en programas del corazón. A la postre, tan solo serán individuos que únicamente pretenden de nosotros una papeleta para poder seguir con sus vidas regaladas, su estatus social alto y así encadenar cuatro, ocho, doce o dieciséis años en legislaturas vergonzosas.Son candidatos que se pierden en los laureles ante los logros conseguidos, pero que echan las culpas a los demás ante los fracasos. Aspirantes que diariamente echan por tierra el trabajo de miles de profesionales de la función pública y del sector privado, derrochando el tiempo en explicar una y otra vez las mismas simplezas de siempre; desaprovechando la oportunidad que tienen para proponer nuevas ideas o innovaciones. En definitiva, para crear en lugar de destruir.Son pretendientes de un poder que no se propone solucionar los problemas graves que azotan nuestro país. Por citar solo unos ejemplos:
- Mujeres maltratadas, algunas lamentablemente asesinadas, en familias rotas por este fenómeno repulsivo.
- Padres desesperados porque sus hijas están inseguras y no tienen el derecho fundamental a la libertad.
- Cientos de ciudadanos que cada día ven con pesimismo que no tienen dinero suficiente para alimentar a sus hijos ni la manera de trabajar para conseguírselo.
- Trabajadores que, llegados a los 65 años, ven con estupor que tienen que bregar dos años más para poder disfrutar de su ganada jubilación, contando con 25 años de vida laboral como mínimo, para al final contentarse con una pensión congelada.
- Miles de españoles que no pueden ir de vacaciones porque el dinero destinado a ellas va a parar a las arcas de Hacienda ante la ignominiosa subida de impuestos.
En definitiva, ¿cómo ha de ser el elegido para la tarea de sacar a España del pozo donde el actual jefe de gobierno la ha metido?Tristemente, sea como sea, ese elegido nunca se parará a pensar que es una persona privilegiada. No sabe lo que es luchar día a día para pagar una hipoteca, alimentar y vestir a una familia, patearse polígonos industriales pidiendo un trabajo que no existe o buscar entre los restos de los supermercados antes de que pase el camión de la basura. Tampoco sabe lo que es tener que negar a unos hijos ansiosos por aprender una excursión, un libro o un juguete porque la economía familiar no lo permite.Aunque, eso sí, ellos siempre nos exigirán la única herramienta con la que podemos luchar: introducir una papeleta con su nombre en las futuras elecciones. De nosotros depende.
Ya han llegado los días de venganza; habéis humillado al pueblo; soportad las consecuencias.
domingo, 3 de abril de 2011
El día que Zapatero tiró la toalla y nos dejó el 22M Jota Esquivias 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
Cuando la Tierra se sacude las pulgas: Las profecías y nuestra cómoda ceguera Jota Esquivias 2011
Desde el pasado año y acercándonos a la fecha donde el calendario maya, Malaquías, Nostradamus y hasta el mismísimo libro de las Revelaciones predicen el fin de la historia —o del mundo tal y como lo conocemos—, la humanidad espera un cataclismo mundial. El caso es que siempre esperamos algo, pero nunca nada bueno. Por eso, cuando ocurre una catástrofe natural tan tremenda como la de Japón, los rezos y los lamentos se sienten por dondequiera que estés.
Estas noticias son carnaza para periodistas, televisiones, visionarios y demás fauna a la que, lamentablemente, siempre acudimos para saber algo más. Desde nuestra cómoda posición en el hogar vemos con estupor y asombro las imágenes que nos invaden; buscamos en periódicos y emisoras de radio la última hora de ese desastre que tanto tememos. En Europa ya decidieron llamarlo “crisis apocalíptica”, y los defensores de esta frase, frente a sus detractores, tenían hoy otro tema de conversación para seguir ganando tiempo, ganando votos, ganando sueldo... y perdiendo el tiempo.
Mientras tanto, en el resto del mundo hay millones de personas desplazadas de sus hogares. En Haití, Chile o Japón por culpa de cataclismos naturales; en Egipto, Yemen o Libia debido a las manifestaciones, revueltas y guerrillas. Cada día miles de policías luchan contra el narcotráfico, el proxenetismo, la trata de blancas, el blanqueo de dinero, los malos tratos, las adopciones ilegales, los robos, los asesinatos y un largo etcétera de delitos, a cual más cruel y vejatorio.
Vivimos en un país donde la tasa de paro no deja de escalar. Nuestros jóvenes apenas estudian ni trabajan; muchos no hacen nada bueno porque sienten que no tienen opciones. Ya lo dice el refrán: "los chicos buenos van al cielo y los malos a todas partes". Como quieren ir a todas partes y tienen padres que se lo consienten, así nos va en educación, disciplina y control: ¡un cero zapatero! (Perdón, "patatero", que me equivoqué de oficio).
Nuestros mayores ven con estupor cómo les congelan la mísera paga que reciben después de haber trabajado más de cincuenta años, pues no olvidemos que muchos eran unos críos cuando empezaron. Y lo peor es que, si no sucede ese cataclismo que todos esperan, los desempleados de ahora tendrán que trabajar no solo hasta los 67 años, sino hasta cumplir con la tasa impuesta por el gobierno de 25 años de cotización (y seguidos, sin sábados, domingos ni fiestas de guardar).
Y claro, la vida sigue igual. Nos hacemos eco de todas estas calamidades, nos echamos las manos a la cabeza y le echamos la culpa al de al lado. Si las imágenes no nos gustan, cambiamos de canal (si la TDT funciona, que esa es otra). Lamentamos el hambre que pasan en Haití mientras pegamos un saltito para no tropezar con el mendigo tirado en la acera. Comentamos camino de la peluquería el horror que nos producen las noticias, pero pensando en la barbacoa del sábado, donde llevaremos esa ropa tan “deportiva” y “de marca” que nos compramos en Decathlon (no es propaganda, es una categoría olímpica).
Pasamos de largo sin pararnos a meditar si todo esto ocurre por profecías o porque, simplemente, la Tierra está harta de soportar a tantos parásitos y, cual perro viejo, se está sacudiendo las pulgas.
martes, 8 de marzo de 2011
8 de marzo; un día de gloria y 364 días bajando la tapa del Wáter Jota Esquivias 2011
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| Forges 1942/2018 |
Es curioso que en España tengamos una ministra de Igualdad que, a decir verdad, aún no sabemos para qué sirve, si no es para sumar otro sueldo con el que mermar las ya muy sufridas arcas nacionales. Resulta paradójico celebrar el Día de la Mujer pensando, acaso, que nosotras solo tenemos un día al año mientras que el hombre goza de los 364 restantes. En cualquier caso, tener un ministerio de Igualdad sigue sin salirnos a cuenta.
Estadísticamente, las mujeres somos las que más trabajamos dentro y fuera del hogar. Somos las que tenemos a los hijos, cuidamos a los enfermos, limpiamos la casa, hacemos la compra, vamos al banco y acudimos a las reuniones de madres (porque padres van cuatro). Somos las que vestimos, compramos y cuidamos del aseo personal de todos los miembros de la familia; paseamos al perro, sacamos la basura, arreglamos las plantas, zurcimos, cosemos, cocinamos y desatascamos las bañeras. Incluso bajamos la dichosa tapa del WC, una tarea que parece tan difícil y ardua para algunos individuos del sexo opuesto.
En definitiva, ejercemos de todo. Y a cambio, nos dan el 8 de marzo para que ministras, concejalas, alcaldesas y diputadas tengan su día glorioso haciendo el paripé en todos los medios de comunicación. Con esto de la crisis, este año en vez de flores seguro que regalan hojas de aloe vera: además de adornar, tiene multitud de propiedades (mismamente como algunos miembros del gobierno de cuyo nombre no quiero acordarme).
Los de la rosa saldrán a la búsqueda de algún micrófono que les conceda audiencia para explicar lo mucho y bueno que hacen en su ministerio (que igual daba que estuviese como que no). No sé si se acordarán de todas las mujeres fallecidas a manos de sus parejas, de las maltratadas, de las obligadas a ejercer la prostitución, de las acosadas dentro y fuera de sus trabajos, o de todas las que engrosan la ya muy inflada lista del paro. Por el contrario, los de la gaviota se toparán de bruces con esos mismos micrófonos para culpar al gobierno de todo lo anterior, terminando con el clásico pensamiento de "váyase, señor Zapatero" o algo parecido.
Y mientras tanto, en los hogares de este país, las mujeres se levantarán muy temprano, lavarán y peinarán a los niños, y prepararán las "tostás". El día 9 será más de lo mismo. Y así seguiremos, hasta que Dios crea necesario destruir al hombre y dejar que la mujer herede la Tierra. ( Ellie Sattaler, Parque Jurásico )
martes, 22 de febrero de 2011
Efecto Dominó, caída de los dominantes. Jota Esquivias 2011
En la cabecera de mi blog brilla una frase de Máximo Gorki que siempre me ha acompañado: "Han llegado los días de venganza; habéis humillado al pueblo, soportad las consecuencias".
Hoy vemos cómo pueblos humillados y hartos de soportar abusos salen a la calle a exigir la libertad que les vetan dictadores, caciques y reyezuelos que llevan décadas oprimiéndolos. Hablamos de países teóricamente ricos en recursos donde el pueblo llano no tiene nada: su sistema sanitario es precario —por no decir penoso—, apenas hay educación y sufren un sistema penal que Europa erradicó en la Edad Media. Son jóvenes árabes que se han visto obligados a emigrar y que ahora exigen libertad de expresión, cultura y aprendizaje para sus países de origen. Solo piden poder elegir a sus gobernantes sin dinastías vinculantes. Están hartos de vivir en la oscuridad, con un muro entre ellos y la libertad.
En Libia, el régimen de Gadafi ha sacado todo su arsenal de francotiradores y mercenarios para masacrar a los ciudadanos. Un pueblo que clama y muere por la libertad que merece, como cualquier otra nación de la Tierra. Y aunque los medios de comunicación comprados culpen de la revuelta a un complot extranjero, el caos ruge en las calles y los ciudadanos libios ya no se creen la sarta de mentiras de sus opresores.
En Marruecos, los jóvenes reclaman reformas y exigen una monarquía parlamentaria, cansados de que el Rey sea la máxima autoridad civil y religiosa. En Yemen, miles de estudiantes en la Universidad de Saná piden la dimisión del presidente Alí Abdalá Salé y mayores reformas democráticas, a pesar de que la policía los dispersa con fuego y gases lacrimógenos. En Irán, decenas de opositores también desafían al régimen en las calles, incluida la hija del expresidente Rafsanyaní. En resumen, todos piden lo mismo: nuevas constituciones, la disolución de los gobiernos y el fin de la corrupción.
Y ante esto, me pregunto: esta España nuestra, que presume de tener más sangre y huella árabe en su lengua y costumbres que ningún otro país europeo tras ochocientos años de historia... ¿por qué no sale a la calle? ¿Por qué no protestamos y exigimos dimisiones ante la corrupción que diariamente inunda los medios? ¿Por qué no nos movilizamos por el empleo, cuando somos más de cuatro millones en el paro? ¿Por qué no pedimos mejoras en la educación en lugar de los recortes que soportan nuestros estudiantes? Es intolerable el fallo de unas leyes que dejan libres a violadores y pederastas, o un sistema que llega tarde cuando ya han asesinado a mujeres (ya van once en lo que va de año), como vimos en los dolorosos casos de Marta del Castillo o Mari Luz.
Basta de pasarse la pelota entre el gobierno y la oposición.
Mientras España se ahoga en el paro, la subida de precios, la gasolina por las nubes y el cierre de comercios (¡y ahora hasta cierran los bares por prohibir fumar dentro!), los partidos políticos tradicionales solo recorren el país poniéndose verdes los unos a los otros. Las rosas y las gaviotas no tienen más meta que ganar las elecciones del próximo mes de mayo. La oposición hace su trabajo de achuchar para echar al que gobierna, y el gobierno deja pasar el tiempo y se va por la tangente, como si los españoles fuésemos tontos.
Creo que es hora de salir todos a la calle y recuperar una costumbre que nos dejaron los árabes: la de "quitarse la zapatilla". En nuestro caso, para quitarnos de encima al zapatero.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Traiciones de alta esfera: maltrato psicológico, prostitución legal y la viga en el ojo político. Jota Esquivias 2011
Nota de Archivo Histórico (Febrero 2011)
Este artículo fue publicado originalmente a principios de 2011. Se presenta en su versión editada, conservando un alegato pionero y demoledor contra la violencia machista y la explotación de las mujeres. El texto parte de una cita de 1910 del pensador August Bebel para denunciar la persistencia del patriarcado, entrelazando la cruda realidad de los malos tratos con el debate político de aquel mes: el debate sobre la Ley de Partidos ante las nuevas marcas de la izquierda abertzale y la profunda hipocresía moral de las instituciones del Estado.
«La mujer es hoy, ante todo, para el hombre, un objeto de goce: subordinada desde el punto de vista económico, tiene que considerar el matrimonio como un seguro sobre la vida, y al depender del hombre, viene a ser una prenda de su propiedad».
Fechado en la revista Vida Socialista el 30 de enero de 1910. Cien años. Cien años en los que la mujer sigue siendo “el objeto de goce”; en los que, cuando ese “goce” no se satisface, el hombre puede asesinar impunemente al “objeto de su deseo” porque la ley nunca será tan dura con el agresor como lo es con la víctima. Diariamente hay víctimas de malos tratos de los que, políticamente correcto, es decir “víctimas de género”, pero ese género, lamentablemente, casi siempre es el femenino. Setenta y una mujeres perdieron la vida en 2010 a manos de sus parejas o exparejas, sin contar el número de desaparecidas o violadas.
El hombre sigue creyéndose con derecho a tener en propiedad la vida de otra persona; de nada vale la ley, la democracia ni el teléfono para las víctimas. Las leyes tienen que cambiar, así como la educación ciudadana, comenzando por las familias.
En estos días se habla mucho del nuevo partido de Batasuna; algunos se preocupan porque los miembros denominados “blancos” no son tales, y piensan como terroristas. ¿Cuántos de nuestros concejales, alcaldes y demás gobernantes son maltratadores? ¿Pensamos alguna vez en ello? ¿Quizás el estigma solo lo llevan los que son de Batasuna? ¿Todo el que se presenta a unas elecciones es tan “blanco” como nos hace creer? ¿O, por el contrario, tiene afición a muchas cosas despreciables, entre ellas, maltratar física o psíquicamente a su compañera?
Vemos la paja en el ojo ajeno y no vemos la viga en el nuestro. Muchas de esas mujeres siguen estando “subordinadas” a un marido con cierto poder para hacer y deshacer; muchas son traicionadas y, como consecuencia de ello, “contagiadas” de enfermedades que sus parejas contrajeron en otra parte. ¿Eso acaso no es otra forma de maltrato? ¿El que una mujer tenga que sufrir una enfermedad de transmisión sexual simplemente porque su pareja se fue de juerga?
Quizás se tendría que tener la misma lupa y el mismo miramiento judicial con todos los que se presentan en una lista electoral; utilizar los mismos recursos para todos y no solo para unos cuantos que supuestamente dejaron las armas por la palabra (que, al fin y al cabo, es lo que venimos pidiendo todo el mundo). Que jueces y gobernantes prediquen con el ejemplo y no tengan en sus filas a ninguna persona que en sus “ratos libres” se dedique a ir a casas de “dudosa reputación”. Porque de esos, y me consta, está lleno el sistema político estatal. Esto seguramente no viene en el documento de la Ley de Partidos: ser un “putero” no le debe de importar a jueces y magistrados, porque muchos de ellos están en el mismo saco.
Dejémonos de demagogias baratas, de sistemas corruptos y de estupideces palabreriles; centrémonos en los hechos. Y estos son que cada día es mayor el número de mujeres “subordinadas”, ya sea por matrimonio o por obligación; que cada día aumenta el número de víctimas por maltrato, pero no olvidemos que hay un número aún mayor que lo sufre psicológicamente, y que este último es más propio de las altas esferas que del “vulgo”.
Que la Ley de Partidos no permita en sus filas a ciertos personajes que, pillados in fraganti ( en muchas ocasiones, alardean de su poder sobre jovencitas esclavizadas que trabajan para pagarse su exigua manutención. Que se mire con lupa minuciosa a todos y cada uno de los miembros de partidos que se presentan para representar al pueblo. A estas mujeres nadie las representa: ni a las víctimas, ni a las que se quedan en casa a la espera de sus maridos, ni a las que son obligadas a “trabajar”, esclavizadas tan solo porque a muchos hombres se les olvidó la dignidad.
domingo, 30 de enero de 2011
Abuelos trabajando y nietos "cieneuristas": la farsa de la reforma de las pensiones. Jota Esquivias. 2011
Nota de Archivo Histórico (2011)
Este artículo fue publicado originalmente en 2011. Se presenta en su versión editada, conservando la viva indignación de un momento clave en el que se aprobó por real decreto el retraso de la edad de jubilación en España. El texto entrelaza con mordacidad el debate sobre las pensiones, el paro endémico de la época, el recuerdo del estado de alarma con los controladores aéreos y una lúcida reflexión sobre la deriva ideológica de la política institucional.

Si a Felipe González o a José María Aznar se les ocurre decir que no se jubilen los trabajadores hasta los sesenta y siete años, no sé qué hubiese pasado con la cantidad de paros y manifestaciones: los sindicatos dando la brasa, los estudiantes en la calle y el personal con huelgas de todo tipo, menos a la japonesa (que esa en España no nos va mucho).Total, que como ha sido “Bambi” quien lo ha decidido, pues todo el mundo tan contento, oiga. Que es un señor L'Oreal, porque él lo vale. ¿Qué no hay trabajo? ¿Y a él qué? Su idea brillante (como el arroz, que no se pasa) era que uno no se jubile hasta los 67 y lo ha conseguido con consenso y "con-seso" de todos los grupos políticos que, con tal de que a ellos no les toquen el sueldo, “con-sensan” cualquier cosa. Los que agachan la cabeza a la voz de su amo piensan: «¿Que Francia casi sale ardiendo porque en vez de a los 63 quieren que se jubilen a los 65? Pues a mí plim, ahora yo les meto dos años más y a callar».Nadie protesta ni sale a la calle. Ya no nos importa el Prestige, ni la guerra en Irak, o la de Irán y no volverán... o donde quiera que sea que estén nuestros soldados. Volverán con 67 años y no podrán ni con una pistola de agua. ¿Andan los controladores aéreos con cataratas? ¿Creen que podrán controlar a los pilotos, que a lo mejor se piensan que están echando batallitas? Policías, bomberos, cirujanos, poceros, limpiadores… no se mi ocurre un solo trabajo en el que a los sesenta y cinco años no sea ya tiempo suficiente para dejarlo y “jubilarte”; o sea, alegrarte, disfrutar y esas cosas, que a esas edades no es plan de andar haciendo el panoli.¿Será que quiere ahorrarse pensiones pensando en que se muera la gente antes de la jubilación? Eso, sumado a que se puede fumar en las residencias de ancianos (donde poner en riesgo la salud de alguien debe importar un pimiento de Padrón), pues a la chita callando me salen unos euritos de ahorro. Un poquito de aquí, un poquito de allá y se nos acaba la crisis.Y mientras nuestros abuelos trabajan sin descanso, nuestros nietos están sin trabajo ni posibilidad de tenerlo; y ya no de "mileuristas" como dicen, sino de "cien-euristas", que no hay nada. Somos cerca de cinco millones de parados (o más, porque hay gente que ni siquiera se apunta porque no saca nada), y el tipo este sigue sin enterarse. Encima hay gente que le defiende a capa y espada.¿Qué diferencia hay entre estos políticos y los que llevaron a España a la guerra en 1933? Pues básicamente que España entonces no era miembro de nada y estaba más sola que la una: ni OTAN, ni UE ni gaitas. Y para más INRI, el señor “Pepín” (que hasta los 67 que se jubile no va a ser José) defiende a su jefe diciendo que es el “mejor socialista que ha conocido”. De lo que se deduce que el señor “Pepín” toda su vida ha estado con toda clase de políticos menos socialistas, porque si este señor que tenemos por presidente es el mejor socialista, ¿Cómo será el peor? ¿Tal vez algún alemán del año 40? No acierto a comprenderlo, la verdad.Por mi parte, los mejores socialistas por la historia conocidos decían cosas como esta:
- «Innecesarios son muchos cargos militares, eclesiásticos y civiles». (Qué razón tenía el hombre).
- «Quienes deseen que nuestro país ocupe un puesto entre los pueblos progresivos y se vea libre de ciertas humillaciones, no deben contribuir en poco ni en mucho a que el elemento armado predomine en él». (Es cosa de preguntarle a don “Pepín” si el ejército que mantuvo a los controladores a raya durante más de un mes estaba armado o no).
- «La esclavitud pareció en ciertas épocas indispensable para la buena marcha de la sociedad, como parece hoy la explotación del obrero. No es juicioso creer en la eternidad de los sistemas, ni en la inmovilidad de las olas».
Ahí queda eso, para el que lo quiera entender…
domingo, 23 de enero de 2011
El bucle de la hemeroteca: los mismos muertos, las mismas crisis y la farsa del destino. Jota Esquivias -2011
Nota de Archivo Histórico (2011)
Este artículo fue publicado originalmente en 2011. Se presenta en su versión editada, conservando un brillante ejercicio de documentación histórica: el contraste entre la crisis socioeconómica de los inicios de la década de 2011 y una radiografía de los titulares de la prensa española de mayo de 1933. Una reflexión de fondo sobre el eterno retorno de los conflictos humanos y la inmutabilidad de las crisis.
Estamos viviendo unos tiempos extraños. Por una parte, las nuevas tecnologías nos llevan a imaginar un mundo distinto, la ciencia avanza hasta alcanzar límites que rayan con la creación y existen algunas fortunas que son tan grandes que los “curritos” de a pie no nos las podemos ni siquiera imaginar. Por otro lado, el hambre, la guerra, la miseria y la pobreza se siguen apoderando de medio mundo sin que el otro medio haga ni siquiera el intento de pararlo.Luego está la naturaleza, que se rebela constantemente contra el ser humano, siendo los más pobres y desfavorecidos los que se llevan la peor parte. En los últimos tiempos ha habido terremotos, maremotos, volcanes, huracanes, lluvias torrenciales, etc. Dicen que se acaba el mundo, que se acerca el fin de una era... pero ¿de verdad creemos que ahora estamos viviendo tiempos especiales? La política corrupta, los asesinos por las calles o las bombas de protesta, ¿son cosas exclusivas de este año 2011?Podemos imaginar los titulares de los periódicos, por ejemplo, de 1933, antes de la Guerra Civil, cuando estaba la tan aclamada por algunos Segunda República española. ¿Habría entonces menos conflictos, menos paro o menos criminalidad en las calles? ¿Eran mejor aquellos tiempos que los actuales o simplemente eran distintos pero con los mismos principios?Echemos un vistazo a los titulares del periódico La Voz, del miércoles 3 de mayo de 1933 (escogido al azar):
- Conflictos sociales: En Barcelona, la situación en el puerto: coacción contra unos trabajadores.
- Málaga: Agresión contra la Guardia Civil.
- Sevilla: Detenidos cuando intentaban asaltar un tren.
- Zaragoza: Un matrimonio despeñado a consecuencia de una tormenta.
- Málaga: Una mujer se suicida arrojándose a una alberca.
- Cáceres: Atentado contra el alcalde, siendo alcanzado por un guardia municipal.
- Barcelona: Choque entre un tranvía y un autobús.
- Oviedo: La guardia urbana dispara contra unos muchachos, matando a uno y quedando herido el otro.
- Castellón: Unos desconocidos intentan quemar una iglesia.
- Valencia: Gravemente herido en una riña.
- Orense: Una mujer hiere gravísimamente a su esposo de dos tiros.
- Burgos: Grandes discordias entre los agrarios y los republicanos.
- Sevilla: Hace explosión una bomba en el domicilio del Sr. Ibarra (expresidente de la Junta de Obras del Puerto).
- Zalamea de la Serena (Badajoz): Un automóvil se estrella contra un muro.
- Sanlúcar de Barrameda: Un marinero ahogado y otro desaparecido.
- Madrid: Robos, atracos y desapariciones de infantes y de jovencitas.
En el resto de Europa eran unos años demasiado difíciles: conflictos en Alemania, Francia e Inglaterra. Crisis en Estados Unidos, en Argentina y demás países hispanoamericanos.No se ha cambiado gran cosa en ochenta años,
¿verdad? Ahora, después de leer esto, echamos un vistazo a un periódico de hoy y los conflictos son tan parecidos que da la sensación de no haber avanzado nada. Solo hay una noticia en ese 3 de mayo que me llama la atención y que, claramente, da a entender un "avance" social: «En Francia, reparto gratuito de cerillas a los fumadores». En la actualidad, en cambio, al que le pillen fumando donde no debe le reparten "gratuitamente" una buena multa.El bucle en el tiempo existe y todo sigue igual. Ya lo dijo José cuando soñaba en Egipto con los siete años de vacas flacas y los siete de vacas gordas. Lo malo es que las vacas flacas siempre les tocan a los mismos. Tenemos que tener en cuenta que el destino es una creación humana para acomodar sus acciones en lo incierto y no en lo verdadero.
«Todo lo que es recto miente —murmuró el enano con desdén—; toda verdad es curva, el tiempo mismo es un círculo»
— Friedrich Nietzsche (Así habló Zaratustra)
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